Comentarios y vacaciones
Llegaron las vacaciones. Cerveza fría y sol caliente. Nada de trabajo, nada de computadoras, nada de Internet.
¡Nada de Internet! La audiencia de los últimos dos post me induce a pensar que gran parte de los comentadores han corrido despavoridos a las playas y demás destinos turísticos, luego de un largo cautiverio en el aula de clase, en la oficina –la mía es una pequeña covacha- y lugares similares.
Su notoria ausencia me hizo pensar en una ociosa y mínima clasificación de comentadores de blogs:
1. Comentadores curiosos. Son los incautos que creen entrar a un paraíso del ocio o a un oasis de reflexión. Decepcionados, se van, o saciado su morbo, regresan. En mi caso, su buen y refinado gusto les hace regresar con singular alegría. Mi agradecimiento.
2. Comentadores amigos: Que pueden ser blogueros por pasión, convicción, distracción, compromiso y consuelo. Los más constantes son por "destino" porque "no nos queda de otra": ¡claro!, tantas horas frente a la PC reclaman un rato de sano esparcimiento. Éstos amigos comentadores -o comentadores amigos- suelen dejar comentarios mínimos o largos. Ojo: que sean tus amigos en la vida real, no implica que sean constantes viendo y comentando tu blog. Hay quienes religiosamente pasan diario a checar la nueva tarugada escrita y se tardan meses en animarse a comentar algo y cuando ya están a punto de, o te llaman o te los encuentras y ya bailó un comento escrito. Ellos, al igual que Gadamer y los griegos, creen en el "diálogo vivo". Ni hablar. De cualquier manera, se les quiere bien.
¡Nada de Internet! La audiencia de los últimos dos post me induce a pensar que gran parte de los comentadores han corrido despavoridos a las playas y demás destinos turísticos, luego de un largo cautiverio en el aula de clase, en la oficina –la mía es una pequeña covacha- y lugares similares.
Su notoria ausencia me hizo pensar en una ociosa y mínima clasificación de comentadores de blogs:
1. Comentadores curiosos. Son los incautos que creen entrar a un paraíso del ocio o a un oasis de reflexión. Decepcionados, se van, o saciado su morbo, regresan. En mi caso, su buen y refinado gusto les hace regresar con singular alegría. Mi agradecimiento.
2. Comentadores amigos: Que pueden ser blogueros por pasión, convicción, distracción, compromiso y consuelo. Los más constantes son por "destino" porque "no nos queda de otra": ¡claro!, tantas horas frente a la PC reclaman un rato de sano esparcimiento. Éstos amigos comentadores -o comentadores amigos- suelen dejar comentarios mínimos o largos. Ojo: que sean tus amigos en la vida real, no implica que sean constantes viendo y comentando tu blog. Hay quienes religiosamente pasan diario a checar la nueva tarugada escrita y se tardan meses en animarse a comentar algo y cuando ya están a punto de, o te llaman o te los encuentras y ya bailó un comento escrito. Ellos, al igual que Gadamer y los griegos, creen en el "diálogo vivo". Ni hablar. De cualquier manera, se les quiere bien.
También los hay quienes comentan harto y variado. , ¡yeah!
3. Comentadores de marketing: Sí, ustedes los conocen porque lo han sido alguna vez en su cibernética vida –no me salgan con que no-. Si no hacen spam es porque de plano sus conocimientos de informática son nimios. Van por la blogósfera dejando sus opiniones con frases hechas o bien, si son más dedicados (yo diría, más ociosos), te presentan una ponencia. Aclaración: en ocasiones, son encomiables las opiniones que dejan –ya sea por su parquedad o su frugalidad-, pues resultan harto interesantes.
4. Comentadores sadomasoquistas: Entiéndase por tales, aquellas criaturas del Señor que cuando encuentran un blog con opiniones diametralmente opuestas a las suyas, no pierden ocasión para injuriar, insultar, denostar, etc., contra el bloguero visitado. Pueden desencadenar toda una polémica que redunda a favor del raiting blogueril. Ojo: este tipo de comentador sucumbe con la indiferencia. “Ódiame por piedad, yo te lo pido / Ódiame sin medida ni clemencia / Odio quiero mas que indiferencia / Porque el rencor hiere menos que el olvido…”
Colofón
Hace unos días, estaba cheleando con E. Me expresaba su sorpresa por el raiting de mi blog. Yo digo que el asunto no es la cantidad sino la calidad de los comentos. Pero, bien lo se, bien lo saben, mi audiencia es selecta, puro jet set del teclado. Mi agradecimiento.
Pero sigan comentando. En una de esas, recibiré unos 1,000 comentos por post...
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