mardi

La más antigua de todas las cosas

«Que la noche era la más antigua de todas las cosas, fue la doctrina de todos los pueblos que cuentan los tiempos según las noches, aunque hay una desfiguración si a este primer ser se le considera como el superior. Sin embargo, ¿cuál es la esencia de la noche sino carencia, sed y pasión? Porque esta noche no es tinieblas, ni la enemiga de la luz, sino el ser consistente de la luz; ella, la noche afanosa y apasionada por concebir. Otra imagen de aquella primera naturaleza, cuyo ser completo es deseo y ansia, es la que la comparaba al fuego devorador que en cierto modo no es nada según la esencia, sino tan sólo un hambre impulsora en sí de todo. Por eso la vieja sentencia: el fuego es lo más interno, por tanto, también lo más antiguo, y mediante el apaciguamiento del fuego se ha dispuesto todo para que el mundo exista.»

F.W.J. Schelling, Las Edades del Mundo.